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miércoles, 14 de julio de 2010

No sé tú

No sé tú, pero yo quisiera repetir. Pero no en plan bolero de Armando Manzanero, sino en plan General Vives. O mejor, gritando al viento tres vivas como tres truenos. Arriba y atrás. Aro y os. Como en el día de ayer, en el que se fijó con carácter de urgencia fecha oficial para salir de instrucción nocturna por la sauna madrileña. Demasiado tiempo llevaba ya el reloj parado.

Gutiérrez, Redondo y Arias. Tres compañías de infantería humildemente representadas. ¡Muy bien el tiro, Arias, muy bien el tiro!

Lástima que el parte de bajas mostrara las excusas del alférez que salió airoso de Campamento tras luchar a brazo partido contra la invasión de los niggers. Por cierto y dicho sea de paso, excusado como prescriben las Reales Ordenanzas, con males imaginarios o supuestos a las fatigas que le corresponden. Y eso que no es menos cierto que ‘el puto talante nos llevará por delante’. Pero, de eso, ya hablaremos otro día.

Y esta es la historia que me trajo hoy hasta el blog. Una de tantas. Una de tontos. De las que me valgo siempre que puedo para engordar los buenos momentos de los tenientes en la reserva. Puede que este verano vuelva a salir el sol por la noche algún día, pero será siempre después de ayer.

Y entre raciones de alioli y lacón hablamos de aquéllos. Y del libre albedrío. Y del ingenuo inspirado en Voltaire que soñaba con ser paralítico algún día. Y del arte de no sucumbir a las desgracias ajenas. De los impuestos que nos arrebatan sin formalidad y con ninguna justicia. Y del bien más preciado del hombre, que ahora no recuerdo cuál era.

Y de las tardes canarias con Çerpa. Del olvidado comandante Sierra. Y de las noches de Coto. De los veguistas perdidos que sobreviven allende los mares. Y de los veguistas apenados que sobrevivimos en el rompeolas de todas las Españas. De las familias. Y de las familias numerosas. Y de fútbol de una estrella. ¡Cuánto fútbol! ¡Cuánto agente FIFA desaprovechado!

Y como aún no nos han colgado la fecha de caducidad, ‘Eventuales’, yo os emplazo a revivir un futuro cercano. Ya sabes para qué; para no sentirnos solos en este mundo tan lleno de gente. Para que no parezca que todo es por obra y arte de la tiranía del azar.

¡Jefes de unidad, salgan de filas!

viernes, 29 de febrero de 2008

Reunión Alféreces

Aprovechando que, por fin, el Titán de los mares fue convocado a un curso trampa en el reino de Ex Paña, cuatro de los más prometedores oficiales del arma de la fiel infantería del ejército de tierra español, hoy en la reserva, se reunieron para tratar distintos temas de actualidad.

La ruta hizo parada en el NH José 'Manuel' Abascal, medalla de bronce más estirada del atletismo mundial, para recoger al Titán con destino al Carpaccio, lugar desconocido a la par que elegante. En esos primeros minutos se cuestionó hasta 3 veces la participación del alférez Isquierdo en el evento; los que conocemos bien sus méritos pasados tuvimos que apostar la cadetera a que el zapador Abilius no fallaría. Era cuestión de minutos; pasaban poco más de las 22:00 cuando hizo su entrada a paso lígero en el establecimiento.

Se sucedieron las anécdotas del Canarias 50, del capitán Serpa, cómo no; también conectamos vía celular con el puerto franco de Ciudad Real para hacer partícipe al alférez Vicente Pérez de la reunión; hubo mucho de risas y mucho de brain trainning (algunos conceptos algo olvidados como el de la metopa), y tantas y tantas cosas.

Una sola copa posterior bastó para dejar claro que estábamos fuera de forma, pero la noche fue de las más entrañables que recuerdo, y siempre es un placer echar la vista atrás con los que fueron, son y serán tres de mis mejores amigos. Los eventuales aún tenemos cuerda para rato.

No me quiero despedir sin citar uno de los mensajes que escribió El Vega hace años y que me viene ahora a la memoria: 'Lo que vendrá es ahora una apuesta por el futuro y lo que quedó detrás será mañana nuestra forma de ser'.


Jefes de Unidad, salgan de filas.