domingo, 12 de mayo de 2013

Cuatro años sin el Vega

La ciudad del Vega amanece cada doce de mayo iluminada a oscuras, con los suburbios ochenteros enlutados. Y los años siguen pasando como si tal cosa. Y como si tal cosa yo sigo recordando y escuchando aquellos susurros en voz.

Y eso que a veces suenan a lo lejos murmullos, voces sin ningún matiz, sin color. Voces que tratan de ser oídas por encima de otras. Voces que intentan hacerse comprensibles.

Pero nada nos recuerda aquella voz, una voz diferente, una voz que murió en su garganta, una voz que poseía una atracción especial.

En un día como hoy yo vuelvo a recordar al Vega, con su gesto comprensivo, sin sonrisa. Recuerdo al Vega que no sabía decir te quiero, pero te quería. Recuerdo al Vega que nunca caía de pie, aunque le salieran bien las cosas.

Y recuerdo las letras de sus canciones, unas letras que se hacían entender sólo hasta donde quería ser entendido, unas letras llenas de enormes intimidades, incomunicables.

Ahora nos queda velar por sus canciones, para que Antonio no muera dos veces, para que se mantenga tan intangible como siempre, para que sigamos creyendo en reconstruir sueños rotos, para que su música siga brillando sin destellos ni rasgos, pero con su vitalidad interior.

Y como gracias a su música seguimos felizmente perdidos, con una sensación de libre abandono, yo sigo buscando a menudo la parte del firmamento que le corresponde.

Hasta poco.

SiempreVega

domingo, 28 de abril de 2013

Rodeado de realidad

A mi diestra los más siniestros, los pordioseros sin dios, los herederos desheredados, los mediocres enamorados y los que crecieron cerca del mar.

A mi siniestra los más diestros, los extraños extrañados, los divinos de la vida y los que murieron lejos del mar.

Arriba los bajos, descubiertos los magos y concienzudos los que se ahogan en dos vasos de agua.

Abajo los altos, los impulsivos que se lo ganaron a pulso, los abatidos con versos letales y los que se sumergieron en un mar de lágrimas.

Dentro los más salidos, los enfermos con mala salud de hierro, los enanos mentales y los que se fueron allende los mares.

Fuera los semejantes, los parecidos razonables, los indolentes radicales y las mareas negras que salen a flote.

Cantando sin parar las haches mudas. Escribiendo a ratos las hojas en blanco. Desenredados los fractales. Relucientes los locos de atar. Desdibujados los animados. Expatriados los nacionales. Y, por supuesto, felices los infelices.

martes, 23 de abril de 2013

Semis

El Barça sufre su Sant Jordi más triste

Se va las cosa más importante de entre las menos importantes

jueves, 18 de abril de 2013

Finde

El fin de semana estaré en Santander, por si alguno/a quiere hacerme un escrache de ésos.

viernes, 12 de abril de 2013

Semis


Vuelve la cosa más importante de entre las menos importantes.

martes, 5 de marzo de 2013

Mis cardinales (24)

Recuerdo los años en los que Argentina quedó subcampeona de la guerra de Las Malvinas; aquella era la época en la que yo pensaba que el mar cantábrico estaba ahí puesto como por casualidad; la época en la que yo no tenía constancia de mis excesos.

Pues bien, entonces mi canción favorita se llamaba 'desordenada habitación'. Un día me preguntó un amigo que por qué, y yo le respondí con una letanía de cajón de sastre. Ahora pienso que quizá lo fuera por los actores sin guión. O por la función sin hora de empezar. 

Y mientras a otros solo les inspiraba a una habitación desordenada.

sábado, 2 de marzo de 2013

Mis cardinales (23)

Cuando una canción empieza con ‘mañana cuando era tan pequeño’, o con ‘pasado mañana tuve un sueño’, solo te quedan dos opciones razonables. O te cagas en sus muelas y te vas al retrete a ver cómo evolucionan tus heces, o renuncias durante cuatro minutos a tu existencia mundana para gozar la canción, aunque acto seguido sigas con el acto sublime de la defecación. Si alguna vez lees algo de lo que se escribe en este blog, no te costará distinguir mi actitud ante la vida y ante el retrete.

Como nunca me ha pedido nadie una carta de recomendación, aprovecho esta ocasión para recomendarte esta canción de Sabina, en la que manipula las frases a su antojo.

lunes, 25 de febrero de 2013

«Antonio Vega era el mejor»

Al borde de los 40 años, Quique González es un artesano de canciones que ha alcanzado un considerable grado de maestría en su oficio. 'Delantera mítica' es un trabajo que versa sobre la amistad, cuidadosamente planeado por el madrileño y su mano derecha, César Pop, y construido en Nashville (EE UU) con un productor y unos músicos de nivel. El resultado bebe tanto del sonido clásico del rock norteamericano como de los mejores compositores españoles de las últimas décadas: «Yo cogí una guitarra por culpa de Antonio [Vega], Enrique [Urquijo]y Joaquín [Sabina]», explica González, con un café en una mano y un cigarrillo en la otra.
-Nombra a Antonio Vega, cuya huella es patente en temas como 'No hagas planes'.
-Estaba haciendo la canción y me encontré un día a su hermano Carlos, y le dije: «Tengo un verso en un tema que viene de tu hermano». Siempre he sido muy muy fan de Antonio. Antonio al 20% era mejor que todos.
-Algunos artistas y grupos jóvenes españoles citan a Quique González como referencia. ¿Ve su huella en la obra de otros?
-A veces me dicen que me parezco a gente y no lo veo ni por el forro. Pero qué duda cabe que me gustaría dejar huella. No lo pienso mucho. He tenido mucha suerte con el respeto de mis compañeros de profesión. Es un premio.
-En Nashville ha grabado con músicos que han tocado en discos de algunos de sus mitos. ¿Se sintió intimidado?
-No, qué va. Son muy majos, no te chulean. Al contrario, están agradecidos de que les llames para tocar. Tienen algo además muy instintivo: todos tocan para la canción, no para lucirse.
-¿Qué importancia ha tenido César Pop en el álbum?
-Fundamental. Yo le digo de coña que me ha salvado el disco. En algunos momentos no estaba muy seguro de lo que hacía, no acababa de redondearse. Y César me ayudó, tenemos mucha química. He encontrado un buen socio.
-Leiva ha colaborado con usted.
-Leiva tiene mucho ojo, y las dos canciones en las que metió mano lo necesitaban.

La Verdad

domingo, 10 de febrero de 2013

Delantera mítica

Salen a la luz algunas fotos que permanecían hasta el momento en el más estricto economato. La entrada para verlas es libre, incluso en estos tiempos en los que hasta para entrar en el manicomio hace falta recomendación.

Si te fijas sin atención en las imágenes detectarás con esfuerzo algunas arrugas en la ropa, no sé si casuales o hechas a propósito. También verás algún heredero desheredado. Y algunas voces varoniles aflautadas.

A pesar de ello seguro que a todos los retratados les tienes cariño. Porque tener un cariño no impide tener muchos. Por eso te puedes mirar en ellas como en un espejo invisible.

Besos impares y abrazos sin brazos.








sábado, 9 de febrero de 2013

Mis cardinales (22)

Ya está de regreso Quique. Este es el adelanto de su nuevo cedé, llamado ‘delantera mítica’. Reconozco que no me ha cautivado, ni siquiera tras escucharla varias veces. Quizá Quique se haya dejado la genialidad sumergida en el daiquiri blues.

Pero, ¿qué es la genialidad? A veces es solo la diferencia. O una zancada distinta. Algo que pasa y no te enteras si no estás atento. La mayoría de las veces es algo que sólo se sabe 100 años después.